martes, 30 de abril de 2013

Alguna vez dejaré de incinerarme entre los naranjas otoñales y los anuncios de primaveras pero, entonces, cuando todo sea tan diferente, podría ser contigo.

viernes, 19 de abril de 2013

Análisis II - Cosas que me gustan en menos de un minuto -

Tu amor
tu astucia
tu audacia
tus colores
tu inteligencia
tu velocidad
tu decisión
tu coraje
tu sensibilidad
tu alegría
tu sabiduría
tu experiencia
tu docencia
tu belleza
tu deseo
tu sensualidad
tu entrega
tus valores
tu fidelidad
tu ternura
tus nervios
tu inocencia
tu inquietud
tu explosividad
tus impulsos.

Ayer ni

Bajar la mirada hiciste como creí que yo no haría más.
Te vi mas no pude mirarte por aquello de la separación cuerpo-espíritu.
Y te quise hacer un abrazo.

jueves, 18 de abril de 2013

La extrañás mucho, y si amar no vale la pena entonces no sabés qué sí vale. Esa es quizá la mayor decepción.

miércoles, 17 de abril de 2013

Transformación


Aislando las cabinas procesamos el dolor 
cerrando las cortinas mantenemos la ilusión. 
Y cada vez que el canillita trae noticias del final 
parece asegurar que solo por amor 
nadie vende diarios. 
Y cada vez que pedimos perdon, por descomposición 
tratando de agradar, nos hacemos daño. 

Algunas veces estoy encerrado 
la jaula no es tan solo esta pared 
cuando quiero salir, no me importa morir 
no tengo fin, no tengo fin. 

No insistan en ponerme cerraduras 
soy libre y no puedo desistir 
no digas que estoy mal, yo la estoy pasando bien 
no se por qué, no se po rqué. 

Cada vez que trates de matar 
quizás estés matando a quien te trate bien 
cada vez que quieras disfrazar 
todos esos disfraces abrirán tu piel. 

Y cuando estés cansado de sangrar 
ese vacío ya no te hará mal 
cada vez que trates de vencer 
será que tienes mucho que perder. 

Volveré a abrir tu corazón 
aunque pasen mil años te daré mi amor 
volveré a abrir tu corazón 
aunque me desintegre la transformación. 
Y cuando estés cansado de llorar 
verás que ya no hay nada que cerrar. 
Volveré a abrir tu corazón.

martes, 16 de abril de 2013

Como a un chiflado

Me miraba como a un chiflado, como ahora haría si le contara que a veces me siento alegre, simplemente recordando que estoy enamorado. Simplemente recordándola.


Terapia I

Lo bueno de escribir sabiendo que nadie lee es que se pueden decir cosas como que los terapistas no hablan de amor, y todo se resume para ellos en la superficialidad de la coherencia. A mí me gustaría más tener poetas que terapistas.

Carta a una amiga

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré.

Nunca nadie avisa nada y caemos como pájaros lapidados, con los te quiero y los sueños de ancianidad atorados en la garganta.


lunes, 15 de abril de 2013

Alguien más

Quizá fue un error, pero no me arrepiento por el significado de la causa-consecuencia, o al revés. Te fuiste dejándome la mayor de las desazones y te llevaste mi único consuelo.
Hoy no tengo a quien empapar de llanto mientras me sirve de bastón.

Historia

Solamente los errores humanos hacen barajar las cartas del tiempo y la buena conducta en cuestiones siderales, como si importaran realmente, queremos humanizarlo con la estúpida esperanza de adquirir algún tipo de control sobre la situación.
Querida, qué impotencia.

Milagro


Quienes amamos somos por defecto dichosos, aún cuando nuestro amor no sea respondido,
pues en este caso llegamos a formas de la desdicha que el humano corriente no puede sospechar;
necesariamente este es el límite de nuestros sentidos, el máximo martirio.
Los que amamos vivimos la gracia de saber que cambiaríamos al universo entero por una esperanza, y de creer que una sola persona
guarda todas las llaves.

Este milagro es para unos pocos, y pretender cualquier reciprocidad es despreciar un gran regalo.

Si es amor


lo que nunca compartimos
las vidas que no vivimos juntos, las miradas que esquivamos
las mentiras que dañaron
nada nos importará si es amor.

domingo, 14 de abril de 2013

Análisis I


Está bien, no deben tampoco ser estas u otras líneas ordenadas. En el campo del diseño se le dice sistema.

He aprendido algunas cosas que, despreciando su costo, resultan una extraordinaria adquisición. Tiéntame suponer, erróneamente, la inutilidad de esta primera mención: sé desde hace algún tiempo ya que debe avanzarse decididamente una vez elegido el trayecto. Esto no tiene tanta relación con la valentía gladiadora como con la quijotesca, el valor de mirar al frente con inmoral deseo de descubrimiento sin cuestionar los céspedes pasados.
No he yo de retornar por transitados senderos que a su hora dejaron mis pies en alguna curva clandestina. Temo, indiscretamente, a mi futuro, temo desde el vago presentimiento, temo sobre el razonamiento y hasta temo sobre cierta superstición.
He perdido más de la cuenta y mucho menos de lo que he ganado, he conocido alternativas maravillosas y jurado amor cada vez con más necesidad que la anterior. Estoy bastante seguro de no poder encontrar en el futuro amor más desarmador que el perdido, lo que me sume en la desesperanza. Véase, que difícilmente reconozca alguna trascendencia mayor que la del amor, quizá porque no estoy dispuesto a morir o sufrir obsecuentemente por mi arte.
No soy una persona orgullosa (dígase) a maneras de impedimentos, no valoro acertar con mi juicio por sobre ninguna modificación positiva ni sobre regodearme en un acierto ajeno que tenga la dicha de absorber. Es cierto, mi comportamiento último no apaña esta descripción a primera vista, pero mis últimas modificaciones podrían no suponer una tendencia cierta.

No acepto un amor incompleto, no puedo acceder al amor que no es paternidad, lujuria y amistad en el mismo momento. Prefiero compartir hasta la dejadez buenas comidas, bebidas y paisajes a limitar la acción de compartir cualquier placer.
Amo a una persona capaz de desintegrar hasta mis más pequeños restos, aunque esta sensación sea igual para todos. He compuesto una sociedad eterna al instante de ser correspondido, declaré amor perpetuo instantáneamente cierto.
Me es extremadamente dificultoso relacionarme de manera significante con personas que no me incentiven emocional e intelectualmente; aunque esta preferencia eliminatoria se disimule entre mis innumerables ineptitudes para relacionarme. Me gustan especialmente las camisas en cuerpo de mujer, aunque últimamente no se ha necesitado tal artilugio para ofrecerme. Disfruto de la belleza incluso cuando (generalmente) esta parece muy restringida.
He absorbido energía de alguien que danza por dentro y fuera de este papel, que somatiza su apariencia de refracción en actividades que podrían resultarme inentendibles. Herí profundamente a más de quienes me gustaría contar; lamento en algún caso hoy atrevimientos inexplicables de otras épocas que ya son sólo anécdotas. Acepto el ensañamiento autorizado contra mi alegría, mi posibilidad de contraataque es demasiado reciente para estar a la altura y lo mismo ocurre con mi interés en efectivizarlo.
Mis armonías son cortas; mis palabras, como mis pensamientos, no lucen evitando ningún intento de amarrar pérdidas a una playa desfavorable. El vacío es persistente y amplio aún en los recuerdos de lo intangible.

Conocí la vivacidad de una juventud particular, sostuve en mis manos su corazón inexperto, demasiado inexperto para mis allí nuevas realidades. Conocí la magnificencia del arte y la complejidad, el clamor de no pertenecer nunca a la calle señalada, la rebeldía ante Da Vinci aún arrodillado ante él. Conocí los colores y la aparentemente imposible convicción de que había algo realmente imprevisto, genial y feliz por conocer. Vi cosas hermosas, cada vez acompañado por gente más acorde a las perpetuidades que pude desear.
Puedo despreciar, vociferante algunas veces, hasta las cualidades más hermosas, algo que no es tan necesario, productivo ni justo. Soy un artista, atreviéndome aquí, mediocre como ya me han dicho, y no desconozco la gracia estelar de mi juicio sobre quien ha nacido con la facultad irreprimible de iluminar su entorno.

Conocí a una persona más fuerte que yo relativamente tarde; también es injusta y violenta; percibo que también yo soy en su mundo una eterna novedad. Me miró enamorada en un hotel y luego ser marchó sin que yo pudiera comprender la posibilidad de que no sucediera, y ambos supimos de la justicia invasiva que gobernaba el momento. Es un arcoíris, como cada paso suyo, del tono que le plazca.

Valoro la amistad, a distancia valoro las artes,  y valoro la certeza de las historias que me guarda.


Ella se levantó antes, tras argumentar insensible y a medida vilmente, y se fue sin mirarlo a los ojos. Él degustó la derrota y el amor entre cervezas y se retiró más tarde. No calculó ni buscó señales, pero tras tantas convicciones no evitó creer, esta vez, que ella habría horas antes tomado el mismo camino.

Pájaro Negro


Pájaro negro en la noche
fuente de luz
clara como una escena convenida
los colores.

Estelas de amarillos
familias de lilas
púrpuras
los alborotos de tu canción.

A veces grande al viento
en un fuerte
que antes de ti
cuidaba oro.

Estelas azules
como el cielo a tu alrededor
antes de la burla
de apagarse con el sol.

En tus playas
tu virginidad
las ampollas en los pies
fusionándonos.

Estelas rojas
por la sangre, me enseñaste,
por tu historia
que ahora es mía.

Pájaro negro
pájaro teñido
cuando no te vas
tu color es la vida.

viernes, 12 de abril de 2013

A vos


te basta la simpleza
una aparente corrección
me acoplo a tu certeza
porque en paz te deseo
a quien te sepa tratar.

no valoro los umbrales
la piedad de los buenos deseos
si estás en lo cierto
si continúo aquí
que alguien me ame también.

Pero que yo permanezca.

miércoles, 10 de abril de 2013

Esta es mi casa nueva

Mirando o recordando su fotografía a orillas del lago reconozco la realidad paralela que en general se presenta a cualquiera. Pero la verdad es que el sol se ocultaba de ella y no al revés.

Creo que me regaló su beso la mujer más hermosa, y corresponde morir guardando el secreto que no puede develarse jamás.


martes, 9 de abril de 2013

Antes

Amaba a la mujer más colorida del espacio. Ella dice ser gramilla seca retorcida en las grietas de su propia tierra, ella es hermosa y no vio que nunca más fue un cerillo endeble al viento más que un cometa aliviador de oscuridades.

El amor se me ha presentado de manera creciente con mis años, tanto que temo severamente algún día volver a amar.
Yo estaba enamorado de la mujer más hermosa que pudiera imaginar y ese pretérito, pobre, es tan imperfecto que no asimila una sola escuadra.

He amado con estupidez y, sin embargo, regañándome marcho con el consuelo sangriento de quien ha perdido, pero todo.

Puñal dos



Las huídas, los tragos largos, la serrazón inentendible en la ciega ruta, cada valle, cualquier espejismo de esperanza, la playa desierta sólo por nuestra circular y verde ausencia como estrellas en mis antiguos afanes.

Sin sol
la luz
el alba del olvido
y por tanto y sin querer
siempre la noche.

Si en el amor somos fuimos dos
error del persa
ser sólo aquél ave.

Adiós Lucy


- Estudié tu historia con el amor de quien comparte en tu sangre la propia. Y cada vez para vos son estos diálogos el pasado que vuelve y mi infortuna de no mirar hacia delante, como si no hubiera yo comprendido otrora que mi destino es correr hacia el peligro y no fuera de él, aseverando que es mentira mi convicción en tus ojos, malversando la firmeza con la que te imagino desde siempre y conmigo hasta que las uñas ya no sirvan para arrastrar tu piel.
Hace tanto es así, cualquier palabra que diga lleva tu nombre, cualquier color es rosa, incluso el celeste, ¡incluso el verde!
Te amo.

- Eres un inútil.

- Adiós Lucy.