Mirando o recordando su fotografía a orillas del lago reconozco la realidad paralela que en general se presenta a cualquiera. Pero la verdad es que el sol se ocultaba de ella y no al revés.
Creo que me regaló su beso la mujer más hermosa, y corresponde morir guardando el secreto que no puede develarse jamás.
Creo que me regaló su beso la mujer más hermosa, y corresponde morir guardando el secreto que no puede develarse jamás.
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