martes, 4 de noviembre de 2014

Escena del Subte

Viaja en el subte. A veces aun se siente extraña en Buenos Aires.
Está algo impaciente, no es adicta pero quizá esa sensación de extrañeza activó su gusto por los cigarros. Apenas queda gente en el vagón y ella está muy cerca de la puerta que da a los andenes, casi al final del coche.
La formación arranca tras cerrar sus puertas y ella advierte su presencia. Quizá en otro momento de su vida no lo hubiera prejuzgado pero está convencida: es un ladrón. Aleja la mente de sus notas, olvida el cigarrillo.

Es tan fuerte como algunos hombres, pero el miedo la invade porque cree no poseer la técnica de la violencia. Afortunadamente también es muy inteligente y en un movimiento descuidado, indiferente, que es la forma más cruel de moverse, suelta la manga de su abrigo ocultando la entrada a su accesible bolsillo. No se equivoque aquí el espectador, ella comprende que la resistencia a la fuerza de una manga caída es casi nula, y él entiende que está perdido, que el arco que debe trazar con sus manos para quitar aquel obstáculo le impedirá la fugaz tarea de sustraer-correr, dando el movimiento tiempo y alerta suficiente para que su víctima esquive el ataque.
Ella ha impuesto la inapelable resistencia del tiempo, y el ladrón muere, probablemente de tristeza.

jueves, 23 de octubre de 2014

Nunca

Yo nunca volví a decir para siempre,
por amor.
 

martes, 7 de octubre de 2014

Los sentimientos no los decide nadie. No decidimos ni amar, ni dejar de amar. Lo único que uno puede decidir es estar o no con la persona que ama. Y a veces, ni siquiera eso. Por eso duele.
En ese sentido estamos a merced de la vida. Lo peor que podemos hacer es luchar contra ella.

Yo sabía que había un tigre debajo de la cama, un orangután en el armario y una araña gigante dentro de un zapato. Te amaba tanto que para que durmieras tranquila me levantaba por las noches y les daba de comer al tigre, al orangután y a la araña.
Como no me amabas te resultó fácil creerme loco y no quisiste más vivir conmigo. Me obligaste a tomar un tren. Casi todos los pasajeros descansan con los ojos cerrados. Yo no. No puedo relajarme. Miro la luna por la ventanilla y pienso que estás dormida y que no sabes que hay un tigre debajo de la cama, un orangután en el armario y una araña gigante dentro de un zapato.


jueves, 2 de octubre de 2014

Que la mujer que ames esté en su habitación con otro
hombre. Que la ames. Y que ella esté haciendo el amor con
otro hombre mientras vos estás en la habitación de al lado.
Que llenes el espacio de música para tapar voces y sonidos
que luego no podrías nunca olvidar.
Que alguien golpee a tu puerta. Que al abrir la veas a ella
envuelta en una toalla. Que te sonría. Que te diga si podés ir
a comprar cigarrillos, para ella y para su amante. Que la
mujer que ames haya ido hasta tu cuarto a pedirte que, ya
que estás vestido, compres cigarrillos para ellos.
Y que vayas, que la quieras tanto.
Que llueva. Que corras por la calle hasta el quiosco a comprarles
cigarrillos. Y que llueva mucho.
Que regreses empapado con los cigarrillos. Que la llames.
Que golpees a la puerta de su habitación. Que tengas que
repetir su nombre. Que escuches los sonidos de algo imprevistamente
recomenzado. Que escuches jadeos de placer. Que
vuelvas a tu cuarto. Que pasen los minutos como siglos. Que
ella, la mujer que ames envuelta en su toalla, llame nuevamente
a tu puerta. Que abras y te encuentres otra vez con su sonrisa. 
Que tengas que sonreír. Que debas imponerle otra sonrisa a tu confusión. 
Que le des los cigarrillos y que ella te agradezca por haber ido con esa lluvia. 
Que te pregunte cómo estás. Y que le respondas que estás bien. Y que no sea cierto.
Que la ames tanto. Que te suceda algo así... para que me entiendas.


lunes, 28 de julio de 2014

Los Estados de la Verdad

Podríamos llegar a hablar algún día acerca de los estados de la verdad. Amanda nunca se ha sentido comprendida a causa de mis contestaciones, palabra además que ella indefectiblemente corregía, irritada, como respuestas.
Cuando niños nos encontramos hablando de la posible relatividad de la verdad según cada uno entendía. Yo, claro, me encontraba enfrentado a casi todas sus propuestas, aunque en aquella época discrepábamos de una manera encantadora, aun antes de mirarnos el interior por los ojos.

Todo el sabor de su irish whiskey sobre nuestro pasado quizá pueda conducirme a la pacífica sumisión de quien sigue transitando unas u otras calles con la expectativa niña de volver a maravillarse o, al menos, reconocer un tinte bello si al doblar la esquina la gente usa zancos. Y sonreír.




jueves, 10 de julio de 2014

Todo eso, Gaudí?

lunes, 5 de mayo de 2014

Noticias I

No da otro resultado que el pensamiento, la nueva, acerca de nuestros caminos. ¿Será este otro paso en nuestro camino, Maga?
Te abrazo en la distancia, porque un hombre nuevo brilla en tu mirada, pero lo importante en esa oración no es ni por asomo mi ausencia.

martes, 22 de abril de 2014

Congreso

Oh noches, oh compartida y tibia tiniebla, oh el amor que fluye en la sombra como un río secreto, oh aquel momento de la dicha en que cada uno es los dos, oh la inocencia y el candor de la dicha, oh la unión en la que nos perdíamos para perdernos luego en el sueño, oh las primeras claridades del día y yo contemplándola.

viernes, 11 de abril de 2014

Extrañares

Extrañaba el olor a tristeza fresca:- ¡Nástenka! ¡cigarros! ¿dónde están?

Justicia I

Él mismo giraba el puñal, su libertad en forma de punta, la esperanza de una historia más justa. Pensaba que acariciaría el cabello de Nahir una vez más si le fuera posible, y quizá lloraría como cada vez que imaginaba encontrársela; deshacía cada tarde sus esperanzas en el sueño de amarla en cercanía a precio de quedarse mudo.

martes, 11 de marzo de 2014

Cuando te miraba (Once versos)

Cuando te miraba
sólo existíamos
Prometeo y yo.

Donde  estés
cuándo estés
atemporalmente
en este instante
te amo.

Cuando el tiempo corra al final
donde las líneas paralelas se funden
te amo.

viernes, 7 de marzo de 2014

A veces

A veces pienso que no tenemos remedio, tomándose por donde quiera tomarse esta afirmación. No podremos convivir mientras no pueda yo conmigo mismo, y a esto súmele que no tengo intenciones de ser amigo de un tipo que le ha hecho a usted tanta clase de porquerías; tampoco puedo dejarla jamás.
A veces pienso que viviremos en medio de la nada, en quién sabe qué pretérito que nunca me va a enseñar.

martes, 18 de febrero de 2014

Hilo

La lágrima recorre ahora el hilo que en otra vida fue sangre, y no es gota,  no es hilo conductor; es torrente transportador alimentando quién sabe qué mundo cuesta abajo o acaso potenciando su desgracia al no ser vista por nadie.
Tu abrazo sería felicidad, luego caos, y quizá al final el consuelo más injusto que allí mismo, en paz, me  permita esfumar.

lunes, 10 de febrero de 2014

Canciones de los Ángeles (fragmento)

No he soltado a mi ángel mucho tiempo,
y se me ha vuelto pobre entre los brazos,
se hizo pequeño, y yo me hacía grande:
de repente yo fui la compasión;
y él, solamente un ruego tembloroso.

Le di su cielo entonces: me dejó
él lo cercano, de que él se marchaba;
a cernerse aprendió. yo aprendí vida,
y nos reconocimos . lentamente...

Aunque mi ángel no tiene ya deber,
por mi día más fuerte desplazado,
baja a veces su rostro con nostalgia,
como si no quisiera ya su cielo.

Querría alzar de nuevo, de mis pobres
días, sobre las cimas de los bosques
rumorosos, mis pálidas plegarias
basta la patria de los querubines.

Allí llevó mi llanto originario
y pensamientos; y mis diminutos
dolores se volvieron allí bosques
que susurran sobre él...

Sí algún día, en las tierras de la vida,
entre el ruido de feria y de mercado,
la palidez olvido de mi infancia
florecida, y olvido el primer ángel,
su bondad, sus ropajes y sus manos
en oración, su mano bendiciendo;
conservaré en mis sueños más secretos
siempre el plegarse de esas alas,
que como un ciprés blanco
quedaban detrás de él...


jueves, 30 de enero de 2014

[In] Movilidad

[..] si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa'ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión.

miércoles, 29 de enero de 2014

¿Y qué si?

Siempre vas a ser
en mis sueños vas a ser
la mano que ante una maravilla
me provoque llorar.

viernes, 24 de enero de 2014

Quizá ya estés demasiado lejos;
¿cuánto puede un ave volver de un solo tirón?

martes, 14 de enero de 2014

Motivos I

El único motivo de estrechar hasta moler los espíritus en un último abrazo es la esperanza de que un milagro ocurra.

martes, 7 de enero de 2014

Se parece

tanto a vos. Ojalá pudiera serlo.