Nástenka me envió un mensaje hace algunos días. No, no me quiere, pero todavía existo.
Recién hoy puedo apenas escribirlo, aunque inmediatamente después volvió a escurrirse en la distancia resoplando su desdén.
Todavía me queda alegría, ¿cuándo le llegará mi amor?
Recién hoy puedo apenas escribirlo, aunque inmediatamente después volvió a escurrirse en la distancia resoplando su desdén.
Todavía me queda alegría, ¿cuándo le llegará mi amor?
No hay comentarios:
Publicar un comentario